Desarrolla una fuerte inclinación por el despojo escénico, la ausencia del realismo en la gestualidad y una fuerte inclinación a la geometría, y la fotografía en sus puestas.

Siempre buscando y desarrollando un tiempo distinto al real, busca al espectador en el silencio y en la pausa. La materialidad aleja de esta búsqueda, por eso la arquitectura escénica se construye en su mayoría por la iluminación generando una escena que permite sumergirse en el alma humana.

Ha tenido una fuerte inclinación por los dramaturgos chilenos y el desarrollo de acontecimientos políticos e históricos.
En su primera etapa, desarrolla la puesta de tres obras: “Los Jerarcas” y “Que me vengan a buscar” (2001), ambas de Pedro Vicuña, y “El Canciller”(2005) una idea compartida con la dramaturga Lucía de la Maza.

Posteriormente se sumerge en hombres y mujeres comunes y corrientes. Cargados de conflictos por el entorno en el cual viven, son personajes profundamente solos, incomprendidos y presos de su entorno.

Estas obras son “Sauna”(2001) de Sergio Marras, “La tierra insomne” (2004) de Marco Antonio de la Parra, “Mis Padres y Mis Madres” (2005) de Pedro Vicuña, basado en un cuento de Fernando Chomalí, La Lección de Baile (2009) de Richard Alfieri. Y su ultimo montaje”Acreedores” de August Strindberg. (Abril 2010)