Paso por leer.

 

La compasión no es una cuestión de práctica religiosa: se trata del futuro de la humanidad

Dalái Lama 

 

 

Reacción al libro: El poder de la Bondad de Dalái Lama

 

Hace un par de meses me subí al auto después de mi clase, emocionado y sin saber lo que vendría, puse a Debussy para prepararme. Somos amigos hace más de treinta años, hemos compartido nuestras alegrías, soledades, fracasos y algunos desamores. Pero lo de hoy era muy distinto, su  hija había muerto.  Sin poder imaginar el dolor y el sufrimiento que este hombre bueno, sano de espíritu y amante de su familia podría estar viviendo. Una tormenta.

Habían pasado casi dos años sin vernos, la pandemia nos golpeó a todos, pero lo  de él estaba fuera de toda explicación, para mí.  Al llegar a su casa, ya me esperaba en la puerta, el abrazo fue largo, solo quería decir que estaba presente y  fui yo el que se llevó el aprendizaje ese día.

Estos hechos reales volvieron a mi mente esta tarde, mientras leía -El Poder de la Bondad- de Dalái Lama. ¿Pero, por qué?,  mientras pasaba las páginas, recordé una frase de aquella tarde. “Ya no es ni será lo mismo, yo vivo para los otros y no para mí” intentaba decirme que la edad se le venía encima y que la pasión y el amor a sus trabajos e innumerables pasatiempos se habían terminado. Lo que queda es para disfrutar a los hijos, porque pueden ir.

Después de casi dos meses, el aprendizaje de ese encuentro se iluminó por medio de la lectura. Mi emoción ese día no era por su dolor, la aceptación generosa y el respeto a la decisión de su hija; una actitud altruista, permanente frente a todo, lo preparo para este dolor que no terminara y lo sabe.

Entonces esta tarde, mientras escribo, llegan mis palabras, o lo que quería decir:

La humildad expresada como el camino único y verdadero que compone lo que somos. La bondad, expresión sintiente y carente en los pasillos de la vida. La guardia abajo y con él, el fin del lenguaje de la milicia. Es la humildad, el espacio del encuentro consigo y con el otro. Es la paz el camino al crecimiento sano, la violencia es el camino largo que nos lleva al rencor y al sufrimiento, que si es bien procesado, puede terminar en altruismo. La religión, más bien la espiritualidad,  expresada en oración y en amor profundo; el que nos hace crecer y evolucionar tan lento y veloz que no se oye ni se ve a los ojos del que lo experimenta.  La gracia del verdadero encuentro  es en el retiro, donde  logra  asomar nuestro andar y nuestra huella del camino.

Me gusto verte amigo, abrazado a tus hijos y resguardado en tu mujer. Te vi alto, te vi aferrado a tu dolor, con la bondad a flor de piel y con el poder de salir adelante cada mañana y cada día, aunque no sea todos los días.

 

Nicolás Fontaine 

18 de mayo de 2022

Faro De La Nueva Extremadura

 

post relacionados

  • El silencio en la imagen cinematográfica18/11/2011 El silencio en la imagen cinematográfica (27)
    “El cine es un proyector que se rompe, una sesión de espiritismo en la que todo vale, una investigación rupturistas que nos transforma al alma humana, un inquietante he insoportable viaje […] Posted in 1. Blog, Los cuadernos del silencio.
  • ACOSO. ¿Todo y Nada?02/10/2019 ACOSO. ¿Todo y Nada? (0)
    Reacción del libro Acoso ¿denuncia legitima o victimización? De Marta Lamas, Fondo de cultura económica 2018 “Espero que estas paginas sirvan para impulsar un imprescindible debate” esas […] Posted in 1. Blog