La influencia es tu superpoder

 

Nacemos pequeños e indefensos, sin percepción de lo que somos y de donde nos encontramos. Nacemos débiles y somos fruto de un milagro que la ciencia intenta explicar y aunque avanza cada día, seguimos siendo un milagro. No recordamos nuestros primeros años, menos recordaremos nuestras primeras semanas de vida. Somos seres expuestos, desnudos, sin nada, sin experiencia ni ideas. A pesar de ese estado vulnerable, sabemos arrancar una sonrisa a nuestros padres, provocamos una transformación profunda a los adultos que nos rodean, para que nos cuiden, nos abrasen y nos protejan. Tenemos un superpoder llamado la influencia.

 

Hace unos días tomé el libro <la influencia es tu superpoder> de Zoe Chance, publicado por Conecta. Comencé su lectura con pocas referencias de la autora, por el gusto de leer y por mi interés en la mirada femenina del liderazgo. Lo extraño fue buscar por internet a Zoe después de algunas páginas de lectura, algo no calzaba, su fotografía de la solapa del libro se ve como una ejecutiva poderosa, algo dura en su mirada, su rostro anguloso y su sonrisa me evocaba la imagen de esas mujeres casadas con su éxito a toda costa y al precio que fuera. Por otro lado, su escritura y el relato de su infancia, como la descripción de su entretenida madre y su padre, un tanto excéntrico, y una escritura tan amable, me producía conflicto. Para mi sorpresa, la percepción de estar leyendo el libro de una mujer cálida, aguda y con una escritura cercana era cierto porque sus charlas en internet reflejan mejor su espíritu que la fotografía del libro, al menos para mí.

 

Los años nos quitan el encanto natural de persuadir, vivimos tiempos tan movidos, vemos miles de rostros cansados y duros, carentes de la transparencia como nuestros primeros años de vida. Zoe Chance, tiene conciencia de esto y lo expone como el aprendizaje lógico que debemos tener. La persuasión y la conquista de ideas en mí y en el otro son vitales. Hace años que sabemos que la comunicación no verbal es donde se teje nuestro lenguaje, sabemos que somos seres emocionales que pensamos como dice Maturana. La emoción nos acompaña siempre, y aflora por nuestros poros, aunque no queramos, uno aprende y se expresa. Este libro es inteligente, su autora lo teje con su experiencia y luego lo zurce con sus conocimientos. Desde la admiración hacia otros que han influenciado en su vida, desde la experiencia como académica e investigadora y conferencista, hasta la simpleza que se tiene al compartir un café, y su amor profundo a su hija Ripley.

 

No quiero contarles el libro, sus páginas están circunscritas desde la historia de su autora con la mirada de nuestros sistemas comunicacionales y su entretenida visión del cómo funcionamos. No puedo dejar de lado esta definición de empatía que comparte la autora, es muy interesante:

 

“Solo intentamos entendernos como seres humanos. Escuchando con habilidad, abriendo la mente y dejando de lado nuestras agendas para relacionarnos con la expresión de otra persona, mostramos cómo es y cómo se siente la empatía. A relacionarnos así como abrimos corazones y me -incluido los nuestros- para influir”

 

Las preguntas mágicas y la persuasión como la escucha activa son elementos que Zoe sabe calibrar muy bien. Algunas tablas y ejercicios son muy útiles, como él No por 24 horas. Debe ser difícil cumplirlo como el día del sí que me piden mis hijas. El valor agregado tiene una interpretación en su cuestionario de preguntas para construir y crear valor.

 

Una de las ideas con las que me quedo dando vuelta es remplazar la figura del profesor por la del anfitrión, eso modifica mucho y ya estoy aplicando alguna de sus herramientas.

 

Algunos libros se quedan un rato más largo con uno después de la lectura, este es el caso para mí. Quiero buscar la calma y la influencia que la autora nos plantea. Este siglo será de las mujeres. Las necesidades de esta época requieren una gran maleta de competencias blandas y una capacidad enorme para solucionar conflictos derivados de la fórmula (expectativas – realidad = frustración). Si a eso le sumamos flexibilidad y escenarios múltiples de un futuro no lineal y caóticos.  Las mujeres tienden a tener mejores herramientas para enfrentar de manera más circular y dialogante la cotidianidad. La autora de este libro nos insta a jugar en nuestra adultez, a encontrar nuestro temul, si no sabe lo que significa, Lea la influencia es tu superpoder. Le encantara. ¡Zoe muchas gracias! #influenceisyoursuperpoer 

 

Nicolás Fontaine Solar

Faro de La Nueva Extremadura 

15 de agosto 2022

 

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